Cómo elegir al abogado que realmente necesitas. Las 5 claves que te permitirán identificarlo

Cómo elegir un abogado. Las 4 claves para saber si tu abogado está haciendo bien su trabajo

La comunicación fluida, eficiente y positiva, es uno de los pilares fundamentales de las relaciones humanas.

A muchas personas les angustia el hecho de no tener una comunicación permanente con su abogado, que no responda las llamadas de manera inmediata o que no les acompañe en todo momento.

Esto no es necesariamente, símbolo de un abogado ineficiente o descuidado, pues, hay muchos abogados de mucha efectividad pero que adolecen de no mantener una fluidez comunicativa con sus clientes.

Sin embargo, la comunicación permanente, tampoco es garantía de éxito en juicios o asesorías legales.


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La relación abogado-cliente, es una de las más estrechas que existen en el mundo profesional y en algunos casos se crean vínculos de gran fortaleza.

Para mantener una comunicación eficiente y de calidad con tu abogado, es importante que sigamos las siguientes claves:

1. Antes de contratar, conectar

Las vías por las que llegamos a un abogado, pueden ser muy diversas: por una recomendación, anuncios, referencia de otro abogado o cualquier otra.

El ejercicio del abogado tiene una incidencia de gran peso en nuestras vidas. Por lo tanto, elementos como simpatía, obligación social, un bonito despacho o diplomas en la pared, no deben ser razones de contratación.

Debe crearse una conexión desde el primer contacto. Alguno, son profesionales de gran efectividad pero con pocas virtudes sociales y viceversa. Debemos entender que acudimos a un abogado por su habilidad profesional por encima de su simpatía personal.

2. Preguntar, preguntar y preguntar

Algunas personas, temen hacer preguntas a su abogado por vergüenza a que sean temas obvios, molestos o inoportunos. Un buen abogado debe estar en la capacidad y disposición de responder todas las preguntas de su cliente.

No temamos preguntar sobre las capacidades técnicas del letrado, su experiencia en casos similares y su porcentaje de éxito. Indagar sobre detalles del caso, de su opinión y la posible estrategia legal, es totalmente válido como cliente.

3. Ser honesto y abierto

El abogado, como el médico, debe saber exactamente todo lo referente al caso. Nuestras actuaciones, faltas y pequeños detalles, pueden marcar la diferencia a la hora de establecer la estrategia legal y/o de asesoría jurídica.

El abogado, debe tener la seguridad que no estamos ocultando información, tergiversando los hechos o faltando a la verdad, recordemos que su prestigio profesional también está en juego e incluso puede tener sanciones en su ejercicio.

4. Establece la estrategia de comunicación

Lo más adecuado y que nos evita malestares posteriores, es establecer una estrategia comunicacional desde el minuto uno.

Debemos coordinar con nuestro abogado la periodicidad, método e incluso, duración de las comunicaciones desde la primera consulta. Muchos profesionales lo tienen como parte de su metodología de trabajo. Si no la tiene, podemos plantear una estrategia para hacer la comunicación más efectiva.

Un consejo práctico que usan muchos abogados, es la ponderación de la comunicación de acuerdo a su urgencia, algunos establecen incluso, códigos de colores o algún otro método para las comunicaciones muy urgentes.

5. Ponernos en sus zapatos

Debemos entender que lo más probable, es que nuestro abogado esté gestionando varios casos al mismo tiempo, por lo que debemos tener paciencia y confiar en su capacidad profesional. 

En algunas ocasiones, hay abogados que prefieren no comunicarse con su cliente a menos que haya algún tipo de avance en el caso.


Un buen abogado, será proactivo y establecerá un fluido de comunicación constante y eficiente con su cliente. Brindará informes periódicos sobre los avances y nos dará los posibles escenarios previos a las resoluciones de los juzgados, sabrá entender nuestra angustia personal y también nos tendrá mucha paciencia.